Hipercloración para el control de la legionella: cómo y cuándo aplicar este tratamiento
La hipercloración es uno de los procedimientos de desinfección de choque más utilizados en España para eliminar Legionella pneumophila de las redes de agua sanitaria. Su correcta ejecución, conforme al Real Decreto 487/2022, garantiza la seguridad sanitaria y el cumplimiento legal en instalaciones de riesgo como hoteles, hospitales, residencias o gimnasios.
¿En qué consiste la hipercloración y cuándo está permitida?
La hipercloración consiste en aplicar un tratamiento de desinfección química temporal mediante cloro u otro biocida autorizado, con el objetivo de eliminar la legionella y otros microorganismos del sistema hidráulico.
Este procedimiento debe realizarse según el protocolo de limpieza y desinfección descrito en el Anexo IV del Real Decreto 487/2022, y empleando biocidas autorizados y registrados de acuerdo con el Reglamento (UE) 528/2012.
A diferencia de la cloración continua (mantenimiento), la hipercloración es un tratamiento correctivo, y la normativa la exige en los siguientes casos:
- Tras la detección de Legionella spp. por encima de los valores guía establecidos (Anexo VIII).
- Después de una parada prolongada, reforma o reparación de la instalación.
- Cuando así lo ordene la autoridad sanitaria ante un brote o sospecha (artículo 15).
Fundamentos químicos y control de parámetros
Durante el tratamiento, el cloro se disuelve en agua formando ácido hipocloroso (HOCl), cuya eficacia depende del pH y de la temperatura.
El pH, la temperatura y el cloro libre residual deben controlarse y registrarse durante toda la operación, conforme a los parámetros definidos en el Anexo III (calidad del agua) y las instrucciones técnicas del fabricante del biocida.
El objetivo es asegurar que el desinfectante mantenga la concentración necesaria durante el tiempo de contacto establecido por el responsable técnico, siguiendo los procedimientos documentados en el Plan de Prevención y Control de Legionella (PPCL).
Instalaciones de riesgo donde se aplica
La hipercloración se aplica en todas las instalaciones incluidas en el Anexo I del Real Decreto 487/2022, especialmente:
- Redes de agua caliente sanitaria (ACS) y acumuladores.
- Torres de refrigeración y condensadores evaporativos.
- Depósitos, aljibes, spas, jacuzzis y fuentes ornamentales.
- Sistemas de riego por aspersión o nebulización.
En todos los casos, el tratamiento debe formar parte del programa de mantenimiento y revisión previsto en el PPCL o en el Plan Sanitario frente a Legionella (PSL).
Procedimiento técnico conforme al RD 487/2022
1. Limpieza previa y preparación
Antes de aplicar el biocida, deben eliminarse sedimentos, incrustaciones y biopelículas. El sistema se vacía total o parcialmente y se revisa la accesibilidad a válvulas, depósitos y puntos terminales.
2. Aplicación del biocida
Se dosifica cloro (hipoclorito sódico o cálcico) u otro desinfectante autorizado mediante equipos automáticos de dosificación, asegurando la distribución homogénea por toda la red.
El procedimiento debe constar en el PPCL, con registro de concentraciones, pH, temperatura y tiempo de contacto.
3. Enjuague y neutralización
Una vez completado el tratamiento, se enjuaga el sistema hasta que el nivel de cloro residual cumpla los valores de potabilidad (según Real Decreto 3/2023 sobre calidad del agua de consumo).
Antes de la puesta en servicio, se deben realizar análisis microbiológicos y registrar los resultados.
4. Certificación
La empresa responsable emitirá un Certificado de limpieza y desinfección conforme al modelo del Anexo X del Real Decreto 487/2022, que debe conservarse durante al menos cinco años.
Responsabilidades y requisitos legales
- El titular de la instalación (art. 5) es responsable del cumplimiento del RD, de mantener actualizado el PPCL o PSL, y de conservar los registros y certificados.
- La empresa que realice el tratamiento debe estar inscrita en el Registro Oficial de Establecimientos y Servicios Biocidas y disponer de personal con la cualificación profesional SEA492_2 o equivalente (art. 18).
- La autoridad sanitaria puede exigir documentación, inspeccionar la instalación o requerir medidas correctoras en cualquier momento.
Mantenimiento preventivo tras la hipercloración
La desinfección de choque elimina la bacteria existente, pero no impide su reaparición.
Por ello, el programa de mantenimiento debe incluir:
- Cloración continua en niveles de 0,2 a 1 mg/L de cloro libre residual (según Anexo IV).
- Control de temperatura (agua fría < 20 °C y caliente > 60 °C).
- Limpieza y desinfección periódica de puntos terminales (grifos, duchas).
- Muestreo y análisis microbiológico con la frecuencia mínima establecida en el Anexo V.
Errores comunes y recomendaciones
- No controlar el pH o la temperatura del agua.
- Dejar tramos muertos sin circulación.
- No realizar el enjuague completo tras el tratamiento.
- No emitir o conservar el certificado oficial.
Un tratamiento eficaz requiere personal acreditado, supervisión técnica y documentación trazable, tal como exige la ley.
Conclusión
La hipercloración es una herramienta eficaz dentro del Plan de Prevención y Control de Legionella, siempre que se aplique conforme al Real Decreto 487/2022.
Su eficacia depende de un equilibrio entre rigor técnico, cumplimiento documental y mantenimiento continuo.
Integrarla dentro de un plan sanitario global (que incluya control de temperatura, biocidas autorizados, inspecciones y formación del personal) es la forma legal y segura de garantizar la protección frente a la legionella.